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compositor

Paolo Teodori

En las composiciones orquestales de Stefano Trasimeni hay amor verdadero por la gran música, hay pasión por los grandes frescos sinfónicos; hay amor y respeto por la tradición romántica y romántica tardía, más que crisis y controversia ficticia sobre el lenguaje de la música y sobre su modo de ser. La intuición de Trasimeni compositor realiza un salt,o largo decenas de años, para apropiarse del gusto, sonido y pasión de la tradición sinfónica de finales del siglo XIX, con razón considerada la última capaz de hablar con sonidos porque ha sido la última a fiarse de los sonidos. Así pues, Trasimeni deja de lado, por instintiva y no mediata adhesión a aquella estética, todo discurso de crisis, toda demanda sobre hipotéticos pero improbables y no verdaderos lenguajes musicales; deja de lado toda hipótesis de experimentalismo, de búsqueda de la nada a la que se han acostumbrado las vanguardias de la segunda mitad del 900 pero sin convencer ni simplemente cautivar al público. Sin embargo, la música de Trasimeni, después de tanto hablar y tanto auténtico rumorear, no es y no quiere ser una apasionada e improponible invitación a mirar hacia atrás, justo porque el pasado, como tal, es irrepetible. Su música sinfónica, conjuntamente con los sonidos de la orquesta del romanticismo tardío, recoge la invitación alegre a hacer música, a gozar de la música y de sus sonidos, de las imágenes que es capaz de evocar, de las sensaciones y de las emociones que consigue recrear: a vivir de todo ello, positivamente, en la experiencia de nuestros días. Porque pensándolo bien, la música de Trasimeni no tiene sólo a Dvorak o Vaughan-Williams, o Tchaikovskij, o Rachmaninov delante suyo como modelos de clásica perfección, de elegancia y eficacia en la escritura orquestal; sobre todo se acerca, por inspiración y capacidad de manifestar imágenes y colores, a la experiencia, al menos actual y verdaderanmente innovativa, de la música de películas, el único canal a través del cual el siglo XX ha podido conservar y desarrollar el artesanado musical clásico del que las vanguardias han renegado, y, por esto, irremediablemente olvidado. Hay, por tanto, en la música de Trasimeni, una síntesis de los logros de los más grandes orquestadores de la tradición y la aplicación de los mismos en los confines de una poética actual, que emerge evidente en el fraseo de las melodías, en la densa madeja de las armonías. En la música de Trasimeni, pues, hay música, simplemente: no hay mensajes transversales, contenidos subliminales o racionalistas que necesariamente se deben leer entre líneas. Se escuchan sonidos y como sonidos se juzgan, por la capacidad que tienen de evocar, sugerir y emocionar. Como sucede y como ha sucedido siempre con la verdadera música.

 

 

Francesco Zimei

Mientras por un lado está rápidamente declinando la era de las vanguardias musicales, por otro son siempre más numerosos los músicos que sin dudar vuelven a usar las tonalidades, sea para fundar de nuevo el valor de las estructuras y de las formas musicales sobre la base de un lenguaje comprensible a todos; sea por el redescubierto gusto de comunicar; sea, en último análisis, para vivificar el intento de las vanguardias musicales que, a partir de los primeros años del 900, han buscado en los sonidos y en las calidades tímbricas la definición de las formas y de las estructuras melódicas y armónicas. Y así, si numerosas han sido las vías perseguidas por el experimentalismo vanguardista, numerosísimas son las actualmente exploradas en la recuperación de la gramática tonal. Todo está permitido, desterrado está todo prejuicio. El repertorio pianístico de Stefano Trasimeni ocupa un lugar merecido en esta nueva dirección de la estética musical contemporánea, en virtud de su formal invocación del vasto repertorio romántico tardío. La referencia a las formas tradicionales y, más aún, a algunos rasgos típicos de la escritura skriabiniana, no es un pretexto sino una declaración de amor hacia un arte claro y explícito, sentido sin equívocos escondidos y sin filtros intelectualistas. Es una referencia, además, respetuosa y a la vez creativa, en la que mientras se entreteje el discurso musical aparentemente tradicional (en las escalas cadenciales, en el uso siempre apropiado del formulario idiomático pianístico, por ejemplo) se introducen entre los pentagramas sonidos y colores, aproximaciones armónicas que son actuales, inequívocamente de nuestro tiempo, y, por tanto, nuevas. Una vez más, sin embargo, esto se realiza con espontaneidad, sin tentaciones indulgentes hacia comportamientos engañosamente experimentales, y con la convicción de que el valor del arte puede y debe encontrarse sólo en la honestidad de la voluntad comunicativa, en la voluntad, en otras palabras, de comunicar con los demás y, por tanto, como presupuesto esencial, con sí mismos.

 

Fabrizio Gatta
(de la trasmision “Il Quadrato Magico ...itinerari scelti nella musica d’arte”)

El Estudio Op. 26 n.1 de Stefano Trasimeni (en la interpretación del pianista Adriano Pupillo) es un trabajo juvenil, sin embargo encaja bien en las más recientes corrientes estéticas. Esta breve página pianística nace en 1970 cuando Trasimeni, entonces estudiante de iaino todavía no quinceañero, confía a su in strumento sus primeras experiencias compositivas. Es seguramente una página muy agradable y atractiva, que contiene una identidad musical perfecta y definida, rica en motivos interesantes y prometedores que serán corroborados en los trabajos sucesivos.

 

director de orquestra

Dimitar Zenghinov

Artista completo, posee una gran sensibilidad musical. Dotado de un sentido rítmico extraordinario y de una rara sensibilidad melódica, consigue valorizar el fraseo sin excesivo énfasis. La claridad analítica de sus ejecuciones, que le viene de la capacidad de exprimir en manera orgánica tensiones dinámicas y coloridos tímbricos, es fruto de una búsqueda continua de la identidad interpretativa de cada una de las obras individuales.

 

Flavio Pescosolido

Personalmente, creo que el arte musical de Stefano Trasimeni, sea como director de orquesta, sea como compositor y musicólogo, se puede reconducir a su natural predisposición hacia la comprensión y la síntesis. Dotes que, en el campo de la dirección, lo llevan a arrancar sin duda alguna lo mejor de un ejecutor y, por tanto, de toda la orquesta, comprendendo las dificultades objetivas de la escritura instrumental y ayudando así a la a menudo frágil psicología de la asamblea orquestal. En otras palabras, la sensibilidad humana y musical se funden en Stefano Trasimeni en un raro destilado que lo conducen, justamente, a asumir prestigiosos encargos de importantes y afirmadas “ensemble” a nivel internacional.

 

Milen Natchev

Personalidad musical de notable espesor artístico, con una consciente y propia identidad musical capaz de conjugar la peculiar identidad de una orquesta con la exigencia expresiva de la obra interpretada, no cede nunca a la tentación de compromisos simplificativos, sino que persigue con determinación el proyecto dictado por su personal visión de la obra con la que está trabajando. Sus interpretaciones, sobre todo las del repertorio romántico, pueden ser discutibles, pero son siempre compartidas en el plano de la coherencia interpretativa.

 

Aldo Limardo

Dotado de una gestualidad elegante y eficaz consigue comunicar a la orquesta la conciencia de sus propias habilidades, obteniendo siempre el máximo de sus calidades tímbricas y expresivas. Su dimensión interpretativa atenta y rigurosa, consigue dar a la concertación, a través de una correcta colocación de la tradición estilística e histórica, un carácter orgánico y equilibrado de su proyecto formal.

 

Stefania Villani

En todas sus ejecuciones, la lección interpretativa de Trasimeni se distingue por el analítico rigor técnico-estilístico. Notable su capacidad de ponerse delante de las partituras exaltando el gusto tímbrico, a través de agudos y sutiles análisis del movimiento de las partes. La claridad de su lectura está justo en la capacidad de individuar y subrayar con lucidez, las sonoridades justas en el amalgama orquestal.

 

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